
¿Por qué sometemos nuestras lámparas de baño a pruebas de humedad extrema?
Seamos honestos: los baños son un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Hay vapor denso, cambios bruscos de temperatura y todo tipo de químicos agresivos que pueden dañar los dispositivos. Podríamos simplemente esperar lo mejor, pero no es así como trabajamos nosotros. En cambio, sometemos nuestras lámparas infrarrojas a ciclos de ensayo extremos de humedad y calor. Básicamente, intentamos romperlas intencionadamente para que no se estropeen en la casa del cliente.
La lucha contra la humedad
Estas lámparas utilizan un filamento de tungsteno dentro de una envoltura de cuarzo. Mientras el sello de la parte superior permanezca intacto, todo está bien. Pero si hay aunque sea una pequeña grieta, la humedad puede penetrar. Cuando el vapor de agua llega al filamento caliente, la lámpara se estropea en cuestión de minutos. Para evitar esto, sometemos cada lote a una cámara de humedad, con una humedad del 85% y una temperatura de 85°C. Es como estar en una sauna infernal. Esto hace que cualquier sello débil falle rápidamente, en nuestro laboratorio, en lugar de más tarde, en el baño del cliente. Una simple prueba de funcionamiento no es suficiente.
No se trata solo de la bombilla
La humedad no afecta solo al vidrio. También afecta a los conectores y los cables. Controlamos cuidadosamente los puntos de contacto en busca de señales de oxidación. También verificamos si hay corrientes de fuga. Si la carcasa no está bien sellada, la humedad puede crear un camino para que la electricidad viaje por donde no debería. Así es como se producen cortocircuitos. Medimos la resistencia a la electricidad antes y después de las pruebas. Si los valores bajan demasiado, descartamos ese diseño y comenzamos de nuevo.
Tener que tomar decisiones difíciles
Podríamos hacer que las lámparas fueran más pequeñas y baratas. Pero usar sellos más resistentes y recubrimientos anticorrosivos ocupa más espacio y cuesta más dinero. Incluso podría cambiar ligeramente cómo se distribuye el calor. Pero estamos dispuestos a aceptar un diseño un poco más grande. ¿Por qué? Porque la alternativa sería una lámpara que se estropea en cuanto alguien toma una ducha caliente. Preferimos ofrecer algo más robusto que realmente funcione, en lugar de algo elegante que se estropee desde el primer día.