
¡Dejen de perder tiempo! ¿Por qué pasamos a utilizar lámparas de infrarrojos sin ozono?
¿Alguna vez han tenido la sensación de estar esperando a que su equipo esté listo? Ese es el problema con los sistemas de convección forzada de aire. Para calentar una pieza, primero hay que calentar el aire, luego la cámara y, finalmente, la propia pieza. Es un proceso lento. A eso lo llamamos “costo de tiempo”; francamente, es una pérdida de tiempo valioso.
Las lámparas de infrarrojos sin ozono evitan ese paso intermedio. Emiten energía directamente sobre el objeto a calentar, mediante radiación electromagnética. No hay necesidad de esperar a que el aire se caliente. Simplemente se genera calor.
La velocidad es impresionante.
Imagínenselo: un horno de convección tarda minutos en alcanzar la temperatura deseada. Pero un sistema de infrarrojos de onda corta lo logra en segundos. Cuando se trabaja en grandes volúmenes, pasar de minutos a segundos por lote representa una gran ventaja. Cambia completamente el ritmo del trabajo.
Pero existen desventajas en las lámparas estándar. Algunas de ellas emiten longitudes de onda inferiores a 200 nm, lo que genera ozono en el aire. En una sala limpia, el ozono es un verdadero problema: destruye los polímeros y daña las superficies.
Para solucionar esto, utilizamos filamentos filtrados y envoltorios de cuarzo especiales. De esta manera, se obtiene esa intensa densidad de calor, pero sin los efectos negativos químicos. Así, el entorno permanece limpio y las piezas seguras.
Claro, no es una solución mágica. Hay compromisos que hacer.
Los láseres de infrarrojos solo funcionan si hay línea de visión clara. A diferencia de un horno, que distribuye el calor por todo el espacio, los láseres de infrarrojos solo afectan lo que pueden “ver”. Si la pieza tiene surcos profundos o formas extrañas, habrá zonas frías. Hay que planificar cuidadosamente dónde colocar las lámparas y cómo orientar los reflectores. De lo contrario, se podrían dañar los bordes mientras el centro permanece frío.
Un último consejo: no manipule los controles al azar. Dado que el aumento de temperatura es muy rápido, es posible superar la temperatura deseada antes de que el sensor se dé cuenta de lo que está pasando. Eso puede causar daños en las piezas.
Use un pirómetro y un controlador PID de bucle cerrado para mantener la temperatura exactamente donde sea necesario. Es la única forma de asegurar que el proceso sea preciso.